Centro Fundación Rafa Nadal, educación y deporte

CENTRO FUNDACIÓN RAFA NADAL

Los protagonistas

Carlos Jaramago

Psicólogo

"Tengo un sentimiento de realización personal, de gratitud y de felicidad al poder formar parte de un proyecto como éste"

¿Cuál ha sido tu experiencia personal y profesional que te ha llevado hasta aquí?
Antes de venir a Mallorca, trabajaba con niños con Trastorno del Espectro Autista en Barcelona. Fue una experiencia muy buena en la que estuve más de 2 años, pero quería un cambio. Así que, con mi pareja, decidimos venir a esta estupenda isla y buscar un futuro aquí. A los pocos meses, hice la entrevista con Diagrama y estoy unido al proyecto en el Centro Fundación Rafa Nadal desde diciembre de 2015.

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¿Cuál ha sido tu experiencia personal y profesional que te ha llevado hasta aquí?
Antes de venir a Mallorca, trabajaba con niños con Trastorno del Espectro Autista en Barcelona. Fue una experiencia muy buena en la que estuve más de 2 años, pero quería un cambio. Así que, con mi pareja, decidimos venir a esta estupenda isla y buscar un futuro aquí. A los pocos meses, hice la entrevista con Diagrama y estoy unido al proyecto en el Centro Fundación Rafa Nadal desde diciembre de 2015.

¿Qué te aporta el hecho de formar parte del proyecto?
Personalmente, estoy bastante contento con el proyecto. El equipo es muy bueno y los usuarios que atendemos nos demuestran un gran afecto. Poder ayudar a los niños y niñas, a los adolescentes y a sus familias es una sensación muy agradable. Tengo un sentimiento de realización personal, de gratitud y de felicidad al poder formar parte de un proyecto como éste y sobretodo de brindar una ayuda en diferentes ámbitos a menores con dificultades. A pesar de esto, hay días que marchas a casa con una sensación agridulce, al no haber encontrado un feedback favorable, pero esto hace que reflexione en cuanto a las mejoras que se pueden plantear y sobretodo replantear los objetivos a la realidad individual de cada persona.

¿Cuál es el aspecto que consideras más satisfactorio y, por otro lado, el más difícil?
El más difícil es no poder transmitir aquello que desearías cuando dedicas un tiempo a realizar un trabajo y las familias no lo valoran a corto plazo. El más satisfactorio suele ser un “gracias” de corazón, una sonrisa luminosa o un abrazo sincero y cualquier cambio por pequeño que sea, pero significativo en cualquier aspecto de la vida cotidiana, social o psicológica de todas las personas que atendemos.

¿Qué te gustaría conseguir?
Me gustaría que el Centro fuera un referente social y deportivo en el barrio. Querría una mayor implicación de las familias y que sintieran una mayor pertenencia al Centro. Es posible que para ello tengamos que cambiar ciertos elementos motivacionales del proyecto y darle un mayor protagonismo a la comunidad.

¿Cuáles son los principales retos a los que os enfrentáis en el día a día?
Somos un recurso voluntario y gratuito, que ofrecemos actividades de diversa índole y queremos inculcar a nuestros usuarios que deben venir cuando les corresponde. En nuestra cultura, a veces no se valora aquello que no tiene un coste, y aunque éste sí lo tiene, es invisible para las familias. Su compromiso, su vínculo y su asistencia al Centro están conectados y deben asistir para que los resultados tengan sentido y una continuidad.

¿Qué caso o situación de un participante te marcado de manera especial?
Por mi puesto de trabajo, escucho historias duras y de enorme complejidad. En ocasiones son casos de violencia a los niños, o agresiones físicas y verbales entre los progenitores; en otros casos, dejan de acudir al psicólogo porque siguen teniendo la arcaica visión de que sólo van “los locos”. Todas las situaciones marcan, pero prefiero quedarme con las palabras de una chica que cuando salía de la sesión me dijo “gracias por hacerme pensar”.

¿Qué cambios percibís en los participantes?
Después de unos meses, participan más a gusto, entendiendo la forma que tenemos de hacer las cosas, los valores que intentamos inculcar y su vínculo con todo el equipo aumenta.

¿Podrías explicarnos algún ejemplo que ilustre la evolución y beneficios que aporta el proyecto a los menores vulnerables que forman parte de él?
La evolución en la mayoría de los casos es paulatina, con picos y valles y nuestro trabajo transcurre despacito. Podría comentar el caso de una chica con dificultades para gestionar la ira. Llevaba tiempo en el recurso y después de un episodio con un compañero, empezamos a trabajar a nivel individual. Desde este momento no ha habido más problemas de relación con otros compañeros y, si bien se ha de seguir trabajando en la adecuada resolución de conflictos, es una de las personas que consideramos podrían seguir vinculadas al Centro después de dejarlo por cumplir el límite de edad, sobretodo por la autopercepción de valía que va generando y por extensión en su autoestima.

¿Cómo es la respuesta por parte de los niños y sus familias?
Depende. Hay usuarios que se desvinculan porque no les motivan las actividades y al ser un recurso voluntario, les explicamos que deseamos que participen pero si no quieren, no están obligados. Esta libertad de acción provoca que los que vengan, lo hagan con mayor implicación y con una participación más adecuada.

¿Qué valoración haces del proyecto?
Mi valoración es buena. Creo que en nuestro tercer año, y segundo con el centro propio, somos conocidos en el barrio y el nivel de satisfacción de las familias es alto. Tenemos que seguir trabajando para favorecer una mayor participación de las familias así como a la hora de establecer prioridades en el medio plazo del proyecto. No obstante, el trabajo en red va progresivamente aumentando, los niños y niñas acuden contentos al centro y paulatinamente con una voluntad de mejora y de cambio en ciertos aspectos sobre los que intervenimos y me siento orgulloso del trabajo que realiza todo el equipo del Centro. Toca seguir trabajando.

Versión corta
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Carlos Jaramago

Génesis Giler

Alumna

"Lo que más me gusta es…¡todo!"

Me llamo Génesis, tengo 10 años, y llevo dos años participando en el Centro Fundación Rafa Nadal. Cuando acabo de la escuela, vengo al Centro a hacer los deberes, me ayudan a entender bien las cosas, nos dan de merendar y hacemos deporte. ¡Nos divertimos mucho! A veces, si nos portamos bien y nos da tiempo, hacemos juego libre. Cuando acabamos subimos a los vestuarios, donde podemos ducharnos.

He aprendido a respetar, a ser buena compañera y a no interrumpir, aunque a veces me cuesta aún no hacerlo. Ahora estamos estudiando la higiene y nos explican cosas que podemos hacer en casa y cómo podemos ayudar a nuestras madres y padres.

Lo que más me gusta es…¡todo! Me gusta todo, pero sobretodo cuando hacemos deberes, porque nos ayudan y podemos practicar. Además, los miércoles hacemos algún experimento o algún juego.

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Génesis Giler

Toni Vigo

Alumno

"He aprendido a trabajar en equipo"

Soy Toni, tengo 17 años y desde 2014 que participo en el proyecto del Centro Fundación Rafa Nadal. He aprendido muchas cosas aquí, pero sobretodo a comportarme bien con mis compañeros y amigos, y a trabajar con ellos; en equipo. Por otra parte, lo que más me gusta de lo que hacemos en el centro es el deporte y cuando hacemos los deberes, porque nos ayudan.

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Toni Vigo
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