A cada edad, un deporte

A cada edad, un deporte

Deporte y niños

De la misma manera que el desarrollo físico y emocional varía con la edad, hay deportes y actividades que resultan ser más apropiadas según cada etapa. Eso si, no olvidemos que los niños son niños, así que -sea cuál sea la edad- hay que primar que las actividades realizadas les resulten divertidas, variadas y motivadoras.

Durante los primeros años de vida, hasta los 5 o 6 años, las actividades más adecuadas son aquellas que hacen hincapié en las habilidades motrices básicas; juegos sencillos, genéricos y lúdicos, denominados a menudo “predeporte”. Baile, lanzamientos de pelota, saltos, equilibrios, carreras…¡y muchos juegos! La tipología de actividades con las que reforzar las destrezas fundamentales debe irse ampliando con la edad.

A partir de los 8 años es un momento idóneo para potenciar el trabajo junto con otros compañeros, practicando tanto actividades individuales como en equipo. A través de actividades grupales, se estimula la creación de estrategia, la responsabilidad, la creación de roles… A partir de esa edad, se recomienda que los niños realicen al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada o intensa.

Ya a partir de los 13 años, los menores cuentan con una mayor autonomía y capacidad de realizar actividades más complejas. Los deportes aeróbicos –como el atletismo, el basquetbol, el fútbol o la gimnasia – son una excelente opción. Sea cual sea la actividad, no olvidemos que ésta les permitirá también interiorizar y reforzar valores como la superación, el compañerismo,  el esfuerzo, etc.

Hay que tener en cuenta que la frecuencia e intensidad de la actividad, el material utilizado y las características del espacio y de los grupos debe ser el adecuado según la edad.

Tal y como se indica en el programa de acción ‘Designed to move’, la práctica deportiva “contribuye a desarrollar la confianza y autoestima de los niños, mejora el desarrollo social, pues prepara a los niños para la competencia, la aceptación de la pérdida o el triunfo y la cooperación y colaboración. Se usa cada vez más como una herramienta para el desarrollo, incluso para la recuperación frente a un trauma o conflicto y como motivación para la asistencia y retención escolar”.

Los beneficios de la práctica deportiva son infinitos, igual que lo son las opciones de actividades y deportes a llevar cabo. ¡No hay excusas!



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