Hay veranos que te marcan para siempre; veranos en los que vives experiencias tan intensas y enriquecedoras que te cambian incluso la forma de ver y entender el mundo. Sin duda, así ha sido para los siete alumnos de la Rafa Nadal Academy by Movistar que han tenido la oportunidad de viajar a Anantapur, en la India, para adentrarse durante dos semanas en el proyecto que allí llevamos a cabo la Fundación Rafa Nadal conjuntamente con la Fundación Vicente Ferrer.
Jonathan es uno de los alumnos de la academia, ubicada en Mallorca, que no dudó en participar en esta aventura. “Este viaje ha sido una experiencia completa. Las condiciones que nos hemos encontrando allí eran bastante diferentes a las nuestras habituales, he tenido que superar varios desafíos, pero estoy muy agradecido de haber tenido la oportunidad de poder hacer frente a todas esas vivencias”, explica.
Durante los días que estuvieron en Anatapur, los siete jóvenes no sólo contribuyeron activamente en el desarrollo del programa de tenis y educativo implementado en la escuela, sino que también tuvieron la ocasión de visitar otros proyectos de la zona impulsados por la Fundación Vicente Ferrer, pudiendo conocer así una realidad muy diferente a la suya, pero con la que a la vez se sintieron muy conectados.
“Recordaré toda la vida la humildad y la generosidad de la gente con quien he compartido mi corta estancia”, afirma Jonathan. “Pero creo que lo que más me ha marcado, e incluso inspirado, ha sido la posibilidad de entrenar con los niños de la Tribu Sikari. Aunque tenía la responsabilidad de dirigir las clases, creo que yo he aprendido más de ellos que ellos de mí”, recuerda.

Los siete alumnos de la Rafa Nadal Academy by Movistar que participaron en la iniciativa coinciden en afirmar que este viaje les ha llenado y enriquecido en todos los sentidos. Y es que hay aprendizajes que no se adquieren en las aulas.

