«En Marcha» hacia los 5K: una experiencia de running en el Centro Fundación Rafa Nadal Valencia

«En Marcha» hacia los 5K: una experiencia de running en el Centro Fundación Rafa Nadal Valencia

Desde el Centro Fundación Rafa Nadal de Valencia se ha impulsado una experiencia que va mucho más allá del deporte: un proceso de acompañamiento, toma de decisiones y crecimiento personal a través de un reto común.

En el marco del programa En marcha, el equipo propuso un objetivo concreto que ha servido como hilo conductor durante varios meses: prepararse para participar en una carrera de 5 kilómetros en Valencia.

Un objetivo que moviliza al grupo

La iniciativa surgió en febrero, en un momento en el que el grupo atravesaba una etapa de menor regularidad en la participación, influida por el frío y por la diversidad de momentos personales de cada participante. En ese contexto, el equipo educativo planteó un reto que pudiera actuar como elemento movilizador, pero también como espacio de autonomía: un objetivo compartido que permitiera a cada persona decidir su grado de implicación, su ritmo y su manera de transitar el proceso.

El objetivo se concretó en la participación en la VIII Carrera Marta Fernández de Castro, integrada dentro del circuito de carreras populares de Caixa Popular, con fecha prevista el 24 de mayo. La elección no fue casual: se buscó una prueba accesible, cercana al barrio y con suficiente margen de preparación, teniendo en cuenta tanto las condiciones climáticas como la realidad del grupo.

Un proceso con respuestas diversas

Desde el inicio, el reto generó reacciones diferentes. Algunas personas lo vivieron como una oportunidad motivadora y alcanzable, mientras que otras mostraron resistencia o dudas ante la propuesta. Esta diversidad de respuestas se convirtió en parte central del proceso: el proyecto no se entendía como una imposición, sino como un espacio donde cada participante podía situarse de manera diferente frente al mismo desafío.

El trabajo diario no fue sencillo. Las primeras semanas estuvieron marcadas por el frío, la dificultad de mantener la constancia en horarios de tarde-noche y la presencia de pensamientos limitantes, tanto individuales como colectivos. Sin embargo, el enfoque del programa permitió transformar estas dificultades en material de trabajo educativo.

A lo largo de los meses, el grupo vivió recorridos muy distintos. Algunas personas comenzaron a entrenar de forma autónoma desde el primer momento; otras abandonaron y retomaron más adelante; algunas se incorporaron motivadas por el reto; y otras participaron en los entrenamientos sin llegar finalmente a inscribirse en la carrera.

También hubo quienes reforzaron su preparación combinando las sesiones habituales con actividades complementarias, como el CrossFit en sesiones puntuales. Esta diversidad no se interpretó como un problema, sino como un reflejo real del proceso individual dentro de un contexto colectivo.

Escucha corporal y emocional en el entrenamiento

En este camino, el equipo educativo del Centro Fundación Rafa Nadal de Valencia incorporó una dimensión clave: la escucha activa del propio cuerpo y del estado emocional durante la actividad física.

En los entrenamientos se trabajó con preguntas sencillas pero profundas: cómo se siente cada persona físicamente, qué nivel de energía tiene en una escala subjetiva, qué pensamientos aparecen durante el esfuerzo y si estos ayudan o bloquean el avance. También se fomentó la capacidad de pedir ayuda dentro del grupo, ya fuera para bajar el ritmo, detenerse o ajustar la intensidad.

Este enfoque se combinó con un trabajo técnico estructurado. Las sesiones se organizaron en intervalos de carrera con distintas intensidades (R1 a R5), buscando que cada participante pudiera identificar su propio ritmo sostenible, especialmente en torno al R3, entendido como una zona de esfuerzo mantenida y consciente.

El objetivo no era competir entre personas, sino aprender a autorregularse y reconocer el propio progreso.

En una de las sesiones de reflexión colectiva surgió una petición importante: alternar los entrenamientos específicos para la carrera con sesiones más habituales y variadas. Esta demanda supuso un punto de inflexión, ya que evidenció que el grupo comenzaba a asumir un papel más activo en la construcción de su propio proceso dentro del programa En marcha del Centro Fundación Rafa Nadal de Valencia.

La carrera como celebración del proceso

Finalmente, tras meses de preparación, llegó el día de la carrera. La participación en la prueba no fue únicamente la consecución de un objetivo deportivo, sino la celebración de un proceso compartido.

Más allá del tiempo o del rendimiento, el valor estuvo en el recorrido: en la constancia intermitente, en los momentos de duda, en las decisiones individuales respetadas y en el aprendizaje colectivo construido sesión a sesión.

La experiencia dejó una idea clara: el deporte puede ser una herramienta poderosa cuando se convierte en un espacio de acompañamiento, escucha y responsabilidad compartida. Y, en este caso, correr 5 kilómetros fue solo la forma visible de un proceso mucho más profundo de crecimiento personal y grupal.


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