Esta semana nos gustaría compartir con vosotros la experiencia de nuestra llegada a India. Acabamos de visitar el Centro Educativo que la Fundación tiene en Anantapur y este es el primero de una serie de posts con los que nos gustaría haceros partícipes del viaje.
La acogida a cualquier visitante en India es excepcional. Son personas muy hospitalarias, y que comparten todo lo que tienen, de corazón.
Cuando esperan a un visitante adornan el suelo frente a su puerta creando un “Mandala”. Se trata de dibujos geométrico hechos con trazos de tiza y adornados con pétalos de colores. Bellos y acogedores, nunca se repiten.

Todos los gestos te permiten sentir que en Anantapur las familias te ofrecen su hogar de corazón.
